Al caer la tarde y encender las luces, la atracción que estas tienen hacia la luz podría convertir una estancia en un verdadero lugar incómodo y peligroso.

Algunos mosquitos son portadores de enfermedades serias como el dengue o el paludismo, aunado a esto, la incómoda situación que genera su picadura como marcas, picazón o escozor en la piel, bultos hinchados y enrojecimiento, hacen que estos insectos sean motivo de molestia para el ser humano que sigue implementando técnicas, medidas, fabricando productos y fumigaciones (muchas veces tóxicas), para alejar lo más posible a los incómodos y diminutos voladores.

Los mosquitos y otros insectos son atraídos por la luz, principalmente la que generan las bombillas, es por esto que en épocas como el verano suelen ser los días donde estos insectos en gran masa se mueven hacia los focos, inclusive quemándose con el calor que estas generan.

Los insectos que buscan la luz sufren un fenómeno conocido como ‘fototaxia’ que es la reacción de los insectos hacia los sistemas de orientación, y en el caso de la luz, buscan coordinar este patrón. Hay insectos como las cucarachas que tienen fototaxia negativa, la cual es lo contrario, huyen de la luz a diferencia de los voladores como las polillas, moscas y por supuesto el indeseado mosquito que se atraen a ella.

La luz y los insectos

Las luces led ayudan a repeler la presencia de insectos por su falta de calor

La luz le sirve a estos insectos para su organización normal y cotidiana, pero cuando la intensidad de la luz proviene de distancias lejanas y cuando la luz natural ha sido reemplazada por la noche, esta luz artificial se refleja más en un ojo que en otro del insecto y por esta razón dan vueltas en torno a las bombillas. Sin embargo, esta acción de las luces artificiales los desorienta causando que muchos se queman al entrar en contacto con la bombilla incandescente.

Los estudios han demostrado que efectivamente hay algunas luces que no atraen a los insectos y si lo hacen estos son en baja cantidad. Estas luces son las denominadas y cada vez más usadas luces LED. Esto se debe a que los insectos son atraídos por la luz infrarroja, pero las moscas y mosquitos utilizan los rayos ultravioleta, que les sirve además para buscar comida o encontrar pareja. Por esta razón, las luces LED que no tienen la misma cantidad de emisión de luces ultravioleta que las luces convencionales tienden a no ser tomadas en cuenta por los insectos.

Las luces LED calidas

Los chinches de cama, cigarras e insectos de tenazas no son atraídos por las luces LED

Otros estudios revelan que algunos insectos pueden ser atraídos por las luces LED cálidas, sin embargo, aquellas convencionales que tienen en su etiqueta la definición de anti-insectos pueden atraer más del género Dermáptero y Hemíptero (pulgones, chinches de cama, cigarras, cortapicos o de tenazas).

La mayoría de las luces LED no atraen insectos, ya que no usan luz ultravioleta, principalmente las blancas y cálidas que son las efectivas para repeler. Las luces que se encuentran en el rango de 550 nanómetros o superior son las ideales para evitar la atracción de los insectos, ya que no emiten radiación de luz ultravioleta o infrarroja.

Las polillas indias son atraídas por la luz ultravioleta UV-365 y la luz verde de 500 nm. Con los sistemas de luces LED, los insectos no se acercarán a ellas, ya que tampoco despiden el calor intenso que también atrae a los indeseables insectos. Sin embargo, hay luces LED de color azul con UV que son usadas en muchas máquinas diseñadas para eliminar moscas.