La historia del color empieza con Aristóteles y su descubrimiento de lo que llamó “colores básicos”. Estos colores tienen relación con el agua, el cielo, la tierra y el fuego. Al cabo del tiempo, Leonardo Da Vinci, basándose en la definición de los colores básicos de Aristóteles, los clasificó en amarillo, azul, verde y rojo y agregó otros dos, el blanco como receptor de todos los colores y el negro, representando la ausencia de los mismos. 

De la mano de Wolfgang Goethe, poeta y científico alemán, se inicia lo que conocemos en la actualidad como psicología del color. En su tratado “Teoría del color” y oponiéndose a la perspectiva de Newton que decía que el color era algo estrictamente físico, indica que lo que vemos de un objeto está condicionado por nuestra propia percepción y no únicamente por las características físicas de este.

El color en la iluminación

El color o, de forma más exacta, la temperatura de color de la iluminación afecta de manera directa en nuestro estado de ánimo y favorece determinadas respuestas emocionales. La tonalidad de la luz nos puede influir de forma decisiva en nuestro estado de ánimo. 

A la hora de elegir la iluminación de una estancia debemos tener en cuenta las actividades que se realizarán en ella. Las luces LED blancas de tonalidades cálidas se recomiendan en estancias como dormitorios o salas de estar, ya que contribuyen a crear una atmósfera más acogedora. A su vez, una luz fría se utiliza en cocinas, oficinas o colegios pues, este tono de luz más azulado, favorece la concentración. También se pueden emplear tiras LED de colores que son muy populares actualmente como detalles decorativos.

Como vemos, aunque cada persona pueda reaccionar ante un color de forma distinta, según la psicología del color existe cierto consenso, sobre todo entre individuos con un trasfondo cultural similar, respecto a las sensaciones que transmiten un color u otro.

El color es fundamental en el aspecto de un producto así como en el reconocimiento de las marcas. Sin embargo, a pesar de la importancia de la psicología del color en la publicidad y los diferentes estudios que avalan cierta relación entre el color y el proceso de venta, sería un error hacer generalizaciones. Esto es debido a que el mismo color puede tener efectos diferentes en personas distintas, según su sexo, edad o cultura.

Significado de los colores

A continuación, enumeramos los principales conceptos con los que se asocian los colores:

  • Amarillo: Se asocia con optimismo, felicidad, intelecto y energía.
  • Rojo: Va ligado a la fuerza, el peligro, el amor y la fuerza.
  • Azul: El color del cielo. Simboliza lealtad, sabiduría, confianza y verdad.
  • Naranja: Combina las sensaciones del rojo y el amarillo evocando felicidad, creatividad, éxito, fascinación o entusiasmo.
  • Verde: El color de la naturaleza y, por tanto, del crecimiento, la armonía, la frescura y la fertilidad.
  • Violeta: Aúna el rojo y el azul indicando poder, nobleza, lujo, creatividad e independencia.
  • Blanco: Se asocia con la luz y, por extensión, con el bien, la pureza y la inocencia.
  • Negro: popularmente relacionado al mal o el misterio, pero también a la elegancia y el poder.