La fotosíntesis es el extraordinario proceso natural que efectúan las plantas cuando toman la energía luminosa y realizan con ella procesos químicos orgánicos importantes, transformando la energía solar en energía química estable. Es una fórmula metabólica donde se convierten sustancias inorgánicas (dióxido de carbono y agua) en sustancias orgánicas (hidratos de carbono) desprendiendo oxígeno, que es la base de la vida en el planeta.

La vida del planeta se mantiene gracias a la acción fotosíntesis, también llamada función clorofílica, que realizan en el agua las cianobacterias, las algas y las bacterias rojas entre otras

Las plantas entonces necesitan luz para su crecimiento, esta luz requiere que tengan tres factores importantes. Calidad, duración de luz y cantidad. Esto también depende de la ubicación geográfica, el clima, la hora y la estación del año.

Para realizar la fotosíntesis, las plantas en su proceso la ejecutan más rápidamente dependiendo de la medida de la radiación fotosintéticamente activa (RFA). mientras más alta sea, mayor cantidad de fotosíntesis se lleva a cabo. Por su parte, cada planta o especie de ellas realiza este proceso por diferentes niveles de energía de luz, lo que se conoce como punto de compensación.

Esto significa que a mayor nivel de luz mayor es el nivel de fotosíntesis. Luego llega un punto donde los niveles de producción alcanzan un tope máximo, llamado también punto de saturación y es cuando ya la planta, aun con una fuente de luz cada vez más alta, culmina su proceso de fotosíntesis, pero aunque no la aumenta tampoco la baja manteniéndose constante o nivelada.

Las plantas pueden realizar sus procesos químicos con lámparas artificiales de luces LED

La calidad de la luz tiene que ver con el color y a su vez con la longitud de onda. En este sentido, el sol emite una frecuencia que va entre los 280 y 2800 nanómetros y este a su vez se divide en tres partes: La ultravioleta que va de 100 a 380 nm, la luz visible que está en el rango de los 380 a 780 nm y la infrarroja que se mide entre 700 a 3000 nm. En este punto, se define que la energía más alta tiene que ver con la longitud de onda más corta, por ejemplo, la ultravioleta es de mayor energía que la infrarroja.

Los seres humanos divisan las longitudes entre 380 a 430 nm de luz visible, esta a su vez se divide también en colores violeta que van de 380 a 430 nm, azul de 430 a 500 nm, verde 500 a 570 nm, el amarillo que va de 570 a 590 nm, le sigue el naranja, cuyo rango es de 590 a 630 nm, y el rojo, que se mide entre 630 a 770 nm.

La radiación fotosintética

La radiación fotosintética activa (RFA) está en el rango de los 400 a los 700nm. La clorofila es el pigmento característico de las hojas verde de las plantas que se absorbe por dos puntos específicos que es la luz roja y la azul, sin embargo, las plantas absorben muy poco el color verde y este se refleja en ellas dando su color característico.

Los colores también tienen diversas afectaciones a las plantas, por ejemplo, la luz ultravioleta causa daños fuertes en el ADN y reduce la velocidad del proceso de fotosíntesis, también afecta el desarrollo de las semillas, disminuye la polinización y afecta significativamente el crecimiento. 

La luz azul, por el contrario, es la responsable del crecimiento vegetal de las hojas, ayuda a reducir el estiramiento de la planta, es beneficiosa para las semillas y más eficiente para el proceso de fotosíntesis. La luz roja ayuda en el florecimiento y el buen desarrollo de los frutos, estimula la ramificación y el diámetro de la planta.

Llevando todos estos conceptos a los tipos de luces que resultan beneficiosas para las plantas, se puede considerar que las luces o lámparas incandescentes generan un factor lineal de poca luz en su aspecto azul y mucha luz en frecuencia roja. Las fluorescentes generan su luz en el azul, verde y rojo, donde el nivel más alto proviene del azul y las lámparas de sodio de alta presión, donde tienen su punto crítico en el verde y el rojo.

Las halógenas tienen su punto crítico de luz en el espectro verde y el rojo apenas la mitad del punto de energía, seguido este por el azul

Las luces LED emiten un tipo de onda particular y especifica donde depende del fabricante la producción de sus diodos para emitir la temperatura de color o longitudes de onda que se requieran. 

Estas lámparas con sus aspectos fríos, neutros y calados resultan eficientes para la iluminación de las plantas, siempre y cuando se conozca el tipo de planta especifica y la temperatura de color que requiere para su proceso, esto por supuesto se logra identificar por medio de los expertos en plantas y en iluminación.

Los expertos biólogos y botánicos aseguran que para facilitar el crecimiento óptimo de una planta hoy en día, la tecnología puede servir de gran aliada, principalmente la tecnología luminaria. Según sus estudios, lo que se necesita es una potencia mínima y una luz ideal.

Las luces LED y algunos halogenuros metálicos pueden ser de gran ayuda. Para reproducir una luz beneficiosa para las plantas con características similares a la luz solar, estas deben poseer los espectros de colores azul y rojo, principalmente uno llamado ‘rojo lejano’.

La diversidad de bombillas led permiten escoger cual es la ideal como luz artificial para plantas

Hay algunas lámparas hechas con 88 LED y recubiertas de aluminio que han resultado efectivas en muchas plantas. Este sistema cuenta con varios niveles de ajuste de su brillo y se ajustan equilibradamente para que su luz llegue a toda la planta. Llevan también un contador de tiempo que se enciende y se apaga cada día para controlar las horas de exposición y se pueden colocar en casi cualquier parte.

Otras luces LED pueden resultar de igual manera funcionales, pero es importante conocer con eficacia cuál es el tipo de temperatura que tienen, ya que no es precisamente por la cantidad de calor sino por la temperatura de color lo que una planta necesita para crecer y desarrollar sus funciones de forma óptima.