La iluminación LED ofrece infinidad de posibilidades, no solo en eficiencia de consumo sino también en decoración. Si aún no te has decidido a hacer el cambio a un consumo más eficiente y respetable con el medio ambiente, Después de leer este artículo seguro que cambias de opinión. 

Ventajas de la iluminación LED

Todos sabemos que la iluminación LED es más económica y eco-amigable, pero aquí tienes algunas otras ventajas de este sistema que quizá no conocías:

  • Las bombillas de las lámparas LED están formadas por pequeños diodos, no por gases o filamentos. Además su tecnología permite configuraciones que antes no eran posibles. 
  • Prácticamente no producen calor (podéis tocar la bombilla después de muchas horas de funcionamiento ininterrumpido y no os quemaréis).
  • La potencia la dan tanto el tipo de diodo como la cantidad de ellos, por lo que la personalización de la iluminación tiene un rango amplio.

Formas de integrar la tecnología LED en tu salón según el tipo de iluminación

Hay muchos tipos de luminarias LED, cada una con aplicaciones y características diferentes pero, a grandes rasgos, haremos dos grupos principales:

Luz indirecta

Este tipo de luz produce una iluminación más parecida a la luz natural. Suele ser luz que rebota en paredes, techos o superficies claras para que la dispersión de la misma se haga de forma difusa y menos directa, rellenando mejor los espacios en sombra. Viene a ser algo parecido a lo que ocurre en un día nublado: la luz se dispersa por todas partes y no crea sombras muy contrastadas.

En el salón moderno típico, este tipo de iluminación LED se usa como luz de apoyo, para armonizar una iluminación principal más potente y directa, como unos focos LED en el techo del salón.

Los principales tipos de bombillas LED que se usan para esta iluminación en los salones son:

  • Tiras LED
  • Bombillas LED E14 (más pequeñas y fáciles de esconder).
  • Plafones planos (suelen esconderse sobre los muebles o sobre las paredes).
  • Diodos independientes para iluminar estantes de cristal.
  • Focos en armarios, estanterías y librerías.

Luz directa

La luz directa es la que ofrece una fuente de iluminación (LED, en este caso) directamente en la zona que ilumina: una lámpara, un foco, una tira LED vista…

Este tipo de iluminación se usa en los puntos principales de luz del salón para dar más protagonismo o diferenciar las zonas: la del sofá, la mesa del comedor o junto a un sillón como zona de lectura, por ejemplo.

Los principales tipos de luces LED que se usan en esta iluminación son:

  • Bombillas E27 y E14.
  • Lámparas de techo.
  • Plafones de pared y techo.
  • Lámparas de pie.
  • Ojos de buey y proyectores de techo LED.
  • Luces específicas (como las lámparas de cuadros, los LEDs integrados en el suelo…).

Cómo combinar luces LED en tu salón

Las luces LED, en un salón tienen muchísimas posibilidades de combinación. La iluminación ideal mezcla tanto las luces directas como las indirectas. Lo más óptimo es que definas las zonas principales del salón con luz directa y rellenes y equilibres con luz indirecta. Los LEDs son perfectos para equilibrar porque puedes instalarlos en cualquier superficie y esconderlo donde quieras (una tira LED apenas ocupa nada de espacio).

Además, puedes escoger entre una gran variedad de bombillas, plafones, lámparas y elementos para usar como fuente principal de luz: desde bombillas que imitan al tungsteno hasta plafones que quedan totalmente integrados en el techo.

Como ves, elegir un sistema de iluminación con LED puede mejorar notablemente la decoración y el ambiente de tu salón, pero también te aportará ventajas funcionales y un ahorro económico a la larga. 

La cantidad de posibilidades que nos ofrecen las luces LED las convierten en la mejor elección para diseñar la iluminación de cualquier estancia, el límite lo pone tu imaginación.