La seguridad industrial tiene sus bases justamente en la protección que los trabajadores deben tener dentro de sus condiciones de trabajo. Ellos muestran estudios avanzados sobre las condiciones del entorno donde se desempeñan las labores. Las estructuras y medidas ideales, así como los tamaños de las herramientas e implementos, inclusive, hasta los colores que las decoraciones deben tener y los pisos.

Pero uno de los aspectos más importantes es la iluminación. Según estándares relacionados con la protección industrial, la iluminación tiene ciertas y determinadas características, las cuales sí se siguen correctamente, otorgan beneficios significativos y mejoran el rendimiento de las áreas laborales.

Este sentido es importante y a la vez didáctico, es necesario que los empleadores y los grupos de trabajadores estén informados sobre las recomendaciones que hay para que un ambiente de trabajo tenga una iluminación acorde a la labor realizada.

Factores como la intensidad de luz, pasando por cantidad de luminarias, temperaturas de color, intensidad de iluminación y colocación de estructuras, han sido estudiadas seriamente por personal calificado, quienes brindan información deficiente y muy detallada.

Recomendaciones

La poca iluminación en los ambientes laborales causa fatiga, cansancio y bajo rendimiento

Sin embargo, muchas veces en algunos ambientes de trabajo, así como también en lugares dentro de nuestra casa que destinamos para hacer labores, pasamos por alto estas recomendaciones, algunas veces por ahorro, y otras por comodidad y decoración. No obstante, con el tiempo, las afectaciones por una iluminación inadecuada comienzan a manifestarse, y en algunos casos podrían tratarse de casos irreversibles.

Existen diferentes síntomas que se relacionan con la aparición de algún tipo de afectación relacionada con una mala iluminación. Esto influye directamente en factores físicos específicos como la vista, que es el órgano que más sufre las consecuencias de una iluminación inadecuada presentando irritación, visión borrosa y cansancio ocular.

Existen diversos síntomas, que en algunos casos se confunden con otros padecimientos que están relacionados directamente con una mala iluminación. La fatiga es uno de estos síntomas que forman parte de las consecuencias de un esfuerzo que hace el cuerpo por lograr visualizar mejor el área laboral. Los dolores de cabeza, náuseas, debilitamiento, estrés, e inclusive angustia o ansiedad son factores que influyen directamente en la calidad laboral y el rendimiento.

Afectaciones de salud

La afectación más importante que se relaciona con la iluminación de una estancia de trabajo son los problemas de la vista. La significación que esto tiene es de vital importancia, principalmente por el hecho que algunas manifestaciones de problemas visuales se acentúan rápidamente, y muchos casos no se pueden revertir, por lo que las personas deben tener sumo cuidado y exigir que los ambientes de trabajo mantengan una iluminación ideal.

Los problemas originados por una iluminación inadecuada terminan revelando trastornos oculares, estos van desde un lagrimeo constante, irritación en los ojos, inflamación en los párpados, cansancio y pesadez que traen como consecuencia cefaleas, migrañas, dolores en algún lugar de la cabeza o el rostro, y principalmente detrás de los ojos. Otras más serias como celulitis orbitaria, neuritis óptica, padecimientos de la tiroides y un número importante de enfermedades neurológicas.

Otras afectaciones se relacionan con los estados anímicos, ya que una baja iluminación que es ideal para ambientes íntimos en el hogar, no son funcionales en el trabajo, y afectan el ánimo y el rendimiento de los trabajadores.

Una iluminación eficiente en las áreas laborales es necesaria y funcional

Luego de una revisión, inclusive que pueda ser avalada por profesionales de la seguridad industrial, los cambios de iluminación en un área laboral no son difíciles, y tampoco requieren un gasto excesivo.

Luz natural

Muchos implementan el uso de la luz natural, sin embargo, estos deben tener un nivel acorde para que no afecte a las personas. Otra recomendación es que la luz artificial debe ser un complemento de la luz natural, y evitar sustituirla por más de 24 horas. Esto con el fin de que exista un equilibrio entre la luz natural y la artificial, para no acostumbrar a la vista a un solo tipo de luz.

Las lámparas utilizadas en los escritorios deben tener una luz lo suficientemente efectiva para no dejar espacios oscuros, donde la vista no tenga que esforzarse, bien sea para leer o trabajar en una área. Se debe evitar también algún tipo de luz fuerte o enceguecedora, con destellos o parpadeos, y que tenga protección hacia los ojos y dirección hacia los escritorios o mesas.

Otro de los aspectos importantes es limitar las horas de trabajo frente a ordenadores o monitores. Aunque la tecnología LED no resulta tan fuerte como la luz utilizada por monitores convencionales, las horas de trabajo frente a un ordenador resultan en un cansancio excesivo. Los escritorios y superficies utilizadas para el teclado de los ordenadores también deben llevar una iluminación acorde, que les permita identificar las teclas sin necesidad de esforzar la vista.

En rasgos generales, la iluminación actual ofrece diversas gamas de modelos, intensidades o potencias, principalmente de tecnología LED, que no genera calor ni tampoco excesiva electricidad. La importancia de una buena iluminación en un área laboral siempre tiene un asesor que le va a indicar cuál es el tipo de luminaria ideal para un espacio laboral.